lunes, 11 de noviembre de 2013

El proyecto MOONWATCH

Corría el año 1956, y Estados Unidos planeaba desde años atrás lanzar su primer satélite en el año geodésico internacional. Al mismo tiempo, la URSS también anunció la marcha del proyecto de lanzar un satélite artificial en el año geodésico, aunque sus "amigos" del oeste se lo tomaron como propaganda. La llegada de la era espacial era inminente.

Mientras tanto, el Observatorio Smitsoniano de Astrofísica (SAO) planeaba iniciar una red mundial de seguidores de satélites. Estos seguidores, aficionados coordinados deberían seguir los satélites y ayudar a los profesionales a calcular sus órbitas. Y lo consiguieron.


El proyecto MOONWATCH tenía como objetivo seguir los primeros satélites artificiales de la historia sin perderlos de vista demasiado tiempo. También ayudaron a recabar miles de datos para poder hacer un modelo de la atmósfera superior mucho mas precisa del que existía, utilizando el desgaste que produce a los satélites.

Adolescentes, madres y padres, estudiantes, jubilados... Todo tipo de personas, miles, se apuntaron al proyecto. En total, se le sumaron otros 46 países a la iniciativa.

Distribución de las estaciones de seguimiento sólo en EEUU.

De esos miles, solo unos cuantos cientos fueron seleccionados por su habilidad o conocimientos, quedando descartada la gente menos formada o con menos aguante en el monocular. En su mejor momento el proyecto contó con más de 200 grupos.

La distribución de observadores era algo piramidal: Se separaba a la gente por grupos de la misma zona, en donde una de ellas (la persona mas experimentada) era la que coordinaba y la que recibía las observaciones de todos los miembros de su grupo. Más tarde, el "líder" enviaba las observaciones al SAO, donde se utilizaban sencillos "computadores" para calcular la órbita con una precisión increíble, contando con los medios que disponían.

El método para observar era complejo pero eficiente: varias personas pondrían su monocular mirando hacia el ecuador, apuntando a un mástil. Al estar a diferentes distancias del mástil, se cubrían areas diferentes del cielo, de unos 8º (2º por persona):

Observando continuamente la misma zona alt-azimutal. El total de los 4 monoculares conseguiría esto:


Como todos los satélites deben de pasar 2 veces por el ecuador por órbita, era inevitable que tarde o temprano pasara por el, siendo detectado y observado. Sólo los mejores eran seleccionados para esta tarea ya que requería un esfuerzo conjunto y horas y horas de mirar al mismo trozo de cielo.
Una vez que alguien observaba un satélite, tenía que dibujar la trayectoria que hacia respecto al fondo de estrellas que veía en su monocular.

Para eso, a cada observador se le daba un mapa del cielo igual o mayor del que cubría su monocular hasta el mástil, con el objetivo de poder identificar rápidamente el lugar y la trayectoria por donde pasaba:

Ejemplo de mapa del cielo que se les proporcionaba a cada observador.



Pero para hacer una observación también es obligatorio anotar la hora exacta que ha pasado el satélite por cierta estrella por la que pasaba cerca. Esto se solucionó con un ingenioso sistema electrónico parecido a un sismógrafo que tenía un bolígrafo atado que avanzaba 60 milímetros por minuto (1 mm por segundo), y un simple circuito electrónico con un altavoz de salida que emitía un tono puro (una única frecuencia sin armónicos) cada minuto:
Circuito electrónico del reloj "pitido". El altavoz está conectado a un transformador re-alimentado por la baja impedancia que tiene, evitando que el delicado circuito "primario" compuesto por diodos, relojes de cuarzo, condensadores y demás se quemara.

Quedando registrado en el papel cuando alguien pulsaba un pulsador. El reloj era sincronizado por la señal de la WWV estadounidense o WWVH (solo para el estado de Hawaii), una onda de frecuencia corta. No importaba la atenuación de señal siempre que fuera reconocible, ya que solamente eran pulsos. Con todo esto se conseguía una precisión de 0,1 segundos (!).

Aparte de observaciones visuales, también se pudo fotografiar los elementos mas brillantes, como el Explorer 1 (primer satélite americano en órbita) o el cohete del Sputnik (PS-1), cuyo tamaño descomunal y unos reflectores en la mitad del cilindro hizo que fuera el satélite mas grande y brillante en muchos años:

 Movimiento de las estrellas (horizontal) por largas exposiciones y el Explorer-1 cruzando el cielo, con cambios regulares de brillo. Abril de 1958

Vanguard-1 cruzando el cielo en marzo de 1958. 

Sputnik 3 flareando. El tiempo marca las 03:07:29:189 UTC, en mayo de 1958.

Explorer-3. 1958 también.

Junto a MOONWATCHERS existía cierta organización militar estadounidense (CAP) y seguidores de satélite por radio (utilizando el efecto doppler) que también colaboraron (aunque en mucha menor medida) a calcular las órbitas de los primeros objetos puestos por el hombre en órbita.

El tiempo pasó, y en 1975 se canceló el programa. Pero algunos de estos observadores siguieron colaborando con agencias como la NASA o tiempo mas tarde sólo los observadores de EEUU al ayudar al departamento de defensa a calcular las órbitas de los satélites soviéticos. Con el tiempo, los observadores aficionados dejaron de ser útiles, sobre todo con la invención del seguimiento por Radar, mucho más preciso, eficiente, con capacidad de observar piezas mucho mas pequeñas y bajo cualquier condición meteorológica. Aunque existe un grupo de aficionados hoy en día que sigue observando con binoculares, telescopios y monturas electrónicas los satélites clasificados de EEUU y sus aliados, cuyos datos orbitales no se hacen público.




Agradecimientos: Greg Roberts, MOONWATCHER en Sudáfrica y observador en activo, que se ha tomado la molestia de escanear los 9 boletines oficiales de moonwatchers y pasármelos por email. La mayoría de los datos y todas las fotos han sido sacadas de sus escaneos.

Otra fuente: aquí.

2 comentarios:

  1. Estas abriendo una hermosa puerta para algo tan desconocido como la observación de satélites.
    Sigue así Jon!!

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  2. Maestro lo felicito por el excelente blog y especialmente por este artículo. Publiqué una vez esto: http://zemiorka.blogspot.com/2011/09/la-saga-del-sputnik-iv-o-cuando-una.html en cuyo proceso me enteré de la existencia de Moonwatch y no había encontrado referencias en español hasta leer esto. Genial.

    Me enteré de este blog por el gran Daniel Marín, seguí adelante con tu gran trabajo!


    Un saludo,

    Gabriel.-

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